TALLER
CUANDO EL DIABLO NO SABE QUÉ HACER
La realidad alterada
Un taller con Guridi
Sábado 9 de mayo 2026
Vivimos rodeados de imágenes, pero cada vez confiamos menos en ellas. Lo que vemos ya no garantiza nada: puede estar editado, manipulado o simplemente fuera de contexto. En medio de esa incertidumbre, la alegoría vuelve a tener sentido. No como algo decorativo, sino como una forma de decir sin decir del todo, de dejar que la imagen funcione en más de un nivel, algo que como la imagen siempre contiene algo que se escapa, algo que no se deja traducir del todo.
Este taller propone trabajar la distorsión y la alegoría desde el collage, la impresión, el dibujo y la pintura, entendiendo estas prácticas no como técnicas “expresivas” sin más, sino como formas de pensar. La idea es intervenir imágenes en lugar de producirlas desde cero: cortar, tapar, desplazar, mezclar. No buscar una imagen limpia, sino una imagen que dude, que se contradiga un poco.
En ese proceso aparece algo clave: la relación entre la figura humana y el objeto. Nos interesa justo ese punto donde el objeto deja de ser un simple accesorio y empieza a cargar sentido, a invadir, a sustituir o incluso a definir al cuerpo. La imagen no como algo estable, como plantea Walter Benjamin, sino como algo que se construye en sus restos, en sus fragmentos, en lo que sobrevive a su propia destrucción.
Así, trabajar con imágenes no es representar el mundo, sino reorganizarlo.
Partimos de algo sencillo: cualquier imagen puede cambiar de sentido si se toca lo suficiente. Cada persona trabajará con una idea (memoria, tiempo, identidad, silencio, caos, colapso…) pero sin ilustrarla directamente. Más bien dejándola aparecer a través de la relación entre cuerpo y objeto. Después trabajaremos por capas materiales y de sentido: Lo que se ve (una figura, un objeto, algo reconocible), lo que se intuye (algo desplazado, simbólico, raro) y lo que descoloca (una distorsión que rompe lo anterior).
Líneas de trabajo:
Plantear cuerpos interrumpidos por objetos, objetos que ocupan su lugar. Líneas que conecten cosas que no deberían estar conectadas. Tapar con pintura, que mezclan, que hacen que todo sea un poco más ambiguo. Mezclar recortes de cuerpos con objetos sin buscar que encajen del todo. Pintar encima hasta perder partes de la imagen. Cambiar escalas (objetos demasiado grandes, cuerpos casi invisibles). Fragmentar y volver a montar. Usar objetos como prótesis, máscaras o sustituciones. Generar zonas donde no esté claro qué es qué. Trabajar con exceso: demasiado lleno, demasiado tapado. Dejar que ciertas decisiones “fallen” y ver qué aparece ahí.
*No son necesario conocimientos previos.





